Técnico de sistemas, solucionador de problemas y corredor de montaña en su tiempo libre. Alejandro Santos lleva dos años y medio asegurándose de que la tecnología en el sector pesquero funcione sin interrupciones, resolviendo incidencias antes de que se conviertan en crisis y optimizando procesos para que lonjas y mayoristas trabajen sin contratiempos.
En esta entrevista, nos cuenta cómo gestiona la presión, qué es lo más gratificante de su trabajo y por qué su mascota no entiende qué hace tantas horas frente al ordenador. ¡Sigue leyendo y déjate sorprender por Alejandro!
Llevas 2 años y medio en Grupo CIE, ¿cómo describirías tu evolución en este tiempo?
Mi evolución en Grupo CIE ha sido un viaje de aprendizaje constante. Cuando llegué hace dos años y medio, mi enfoque era principalmente técnico, centrado en resolver problemas concretos. Con el tiempo, he adquirido una visión mucho más amplia del sector pesquero y de cómo la tecnología puede marcar la diferencia en su operativa diaria.
Hoy, no solo tengo mayor capacidad para anticiparme a los desafíos antes de que se conviertan en problemas, sino que también he mejorado en la coordinación con los diferentes equipos. Esto me permite aportar soluciones más eficientes y ágiles, siempre con el objetivo de optimizar los procesos y mejorar la experiencia de nuestros clientes.

¿Cómo gestionas tu tiempo cuando tienes que compaginar instalaciones nuevas, mantenimiento de sistemas y atender problemas urgentes de los clientes?
La clave para gestionar mi tiempo es encontrar el equilibrio entre planificación y flexibilidad. En mi día a día, siempre hay imprevistos, por lo que organizo mi trabajo priorizando según la criticidad de cada tarea. Las incidencias urgentes requieren una respuesta inmediata, ya que la operativa de nuestros clientes depende de la rapidez en la solución. Al mismo tiempo, el mantenimiento y las nuevas instalaciones se programan con antelación para garantizar que todo esté bajo control sin afectar otros compromisos.
Además, mantener una comunicación fluida con el equipo y los clientes es esencial. Anticipar necesidades, coordinar esfuerzos y asegurarnos de que todos estamos alineados nos permite ofrecer un servicio eficiente sin comprometer la calidad.
Tu trabajo te lleva a interactuar directamente con los clientes. ¿Qué es lo más gratificante de tratar con ellos y qué es lo más complicado?
El contacto directo con los clientes es una de las partes más enriquecedoras de mi trabajo. Lo más gratificante es ver cómo nuestras soluciones tecnológicas facilitan su día a día y optimizan procesos en un sector tan exigente como el pesquero.
Cuando un cliente nos dice que una herramienta le ha ahorrado tiempo o ha resuelto un problema clave, sabemos que estamos marcando la diferencia.
Lo más complicado puede ser manejar la presión en momentos críticos, pero aprendo mucho de esas situaciones y trato de convertirlas en oportunidades para fortalecer la relación.
Trabajas en un sector tan exigente como el pesquero, donde cualquier fallo puede tener un gran impacto. ¿Cómo afrontas esas situaciones de estrés, como esas llamadas de ‘¡no me funciona nada!’?
Me enfoco en mantener la calma y transmitirla al cliente. Divido el problema en pasos pequeños y aplico un enfoque sistemático para encontrar una solución rápida. Saber que los problemas tienen solución y confiar en mis habilidades técnicas me ayuda a gestionar el estrés
Los sistemas tecnológicos necesitan mantenimiento constante. ¿Qué valor tiene para ti la prevención en comparación con la corrección de errores?
Para mí, la prevención es clave. Siempre digo que dedicar tiempo al mantenimiento preventivo no solo evita problemas, sino que también ahorra costes y muchas preocupaciones en el futuro.
Es mucho más eficiente anticiparse a los fallos que corregirlos cuando ya han causado una interrupción.
Además, un sistema bien mantenido ofrece estabilidad y confianza tanto a los clientes como a nuestro equipo de soporte. Saber que todo está bajo control reduce el estrés operativo y nos permite enfocarnos en mejorar continuamente, en lugar de estar apagando fuegos. La prevención no solo es una estrategia técnica, sino también una forma de garantizar un servicio de calidad.
En tu día a día, ¿hay algún tipo de problema técnico que sea especialmente desafiante de resolver? ¿Cómo lo afrontas?
Los problemas técnicos más desafiantes son, sin duda, los intermitentes. Aquellos fallos que aparecen y desaparecen sin una causa aparente pueden ser difíciles de replicar, lo que hace que su diagnóstico sea más complejo.
Para afrontarlos, recurro a un enfoque metódico y estructurado. Primero, recopilo toda la información posible: cuándo ocurre, en qué condiciones y si hay algún patrón que se repita. Luego, analizo los datos y pruebo diferentes hipótesis hasta dar con la raíz del problema. En casos especialmente complejos, contar con la experiencia del equipo y compartir ideas suele ser clave para encontrar la solución más efectiva.
Lo importante es no frustrarse y recordar que, con paciencia y método, cualquier problema tiene una solución.
La Nueva Lonja de Barcelona fue un proyecto que involucró una inversión considerable. ¿Cómo manejaste la presión para asegurar que todo saliera bien?
Desde el inicio, la planificación meticulosa y el trabajo en equipo fueron fundamentales para garantizar que todo saliera según lo previsto.
Anticipamos posibles problemas y diseñamos planes de contingencia para minimizar cualquier riesgo. Durante la implementación, me aseguré de que la comunicación fuera constante y efectiva, tanto con el equipo interno como con los clientes y proveedores. Esto nos permitió reaccionar con rapidez ante cualquier imprevisto y mantener el proyecto en marcha sin contratiempos.
Saber que estábamos trabajando con una infraestructura crítica añadía presión, pero también motivación. La clave estuvo en la preparación, la coordinación y la capacidad de mantener la calma en los momentos decisivos.
¿Qué cualidad crees que más valoran tus compañeros en ti como técnico de sistemas?
Creo que lo que más valoran mis compañeros en mí es mi capacidad para encontrar soluciones rápidas y efectivas, incluso en situaciones de alta presión. En el mundo de los sistemas, los problemas pueden surgir en cualquier momento y afectar directamente a la operativa. Mi enfoque es siempre mantener la calma, analizar la situación con claridad y actuar con eficacia para minimizar el impacto.
Siempre busco soluciones prácticas y efectivas, manteniendo la calma y asegurando que el equipo pueda seguir avanzando sin contratiempos.
¿Cómo cambió tu perspectiva sobre el sector pesquero desde que comenzaste a trabajar directamente con las lonjas y mayoristas?
Desde que empecé a trabajar directamente con lonjas y mayoristas, mi perspectiva sobre el sector pesquero ha cambiado por completo. Antes, lo veía simplemente como un mercado de compra y venta de pescado, pero ahora entiendo que es un engranaje complejo donde cada minuto cuenta y la coordinación es clave.
He aprendido a valorar el esfuerzo que hay detrás de cada proceso, desde la captura hasta la distribución. La rapidez con la que todo debe funcionar, la necesidad de precisión en cada operación y la importancia de la tecnología para optimizar tiempos y minimizar errores me han dado una nueva apreciación por el sector.
Cuando enfrentas una incidencia técnica compleja, ¿cómo te organizas para dar con la solución más rápida y efectiva?
Cuando surge una incidencia técnica compleja, lo primero es identificar la causa raíz y recopilar toda la información posible para entender el contexto. Luego, priorizo soluciones rápidas que permitan restablecer el servicio sin comprometer la estabilidad del sistema. Una vez resuelto el problema, analizo en profundidad qué lo originó y tomo medidas para evitar que vuelva a ocurrir.
Te mudaste de Murcia a Altea para cambiar de rumbo laboral. ¿Cómo fue ese cambio y qué es lo que más disfrutas de vivir aquí?
Fue un cambio emocionante y positivo. Altea tiene un ambiente tranquilo y un equilibrio perfecto entre naturaleza y calidad de vida, lo que me ayuda a desconectar del ritmo intenso del trabajo. Disfruto mucho explorando sus rutas de montaña y teniendo el mar tan cerca, algo que aporta una sensación de calma que valoro cada día.
Nos han contado que eres un apasionado del atletismo y que incluso participas en carreras. ¿Qué te motiva a correr y cuál ha sido tu carrera más memorable?
Correr es mi forma de desconectar y desafiarme a mí mismo. Más allá del ejercicio físico, es una manera de superarme, de marcarme objetivos y de disfrutar del proceso para alcanzarlos.Mi carrera más memorable fue un trail en la Sierra del Carche (Barbudo). El recorrido fue especialmente exigente, con desniveles intensos y un terreno técnico, pero los paisajes hicieron que el esfuerzo valiera la pena. Fue un desafío tanto físico como mental, y cruzar la meta con la sensación de haberlo dado todo me dejó una enorme satisfacción.

Eres una persona muy familiar, si tuvieras que describir un día perfecto con tus seres queridos, ¿cómo sería?
Empezaría con un paseo al aire libre, quizás una ruta de senderismo o una caminata junto al mar, disfrutando del entorno y de la compañía. Después, una comida en familia, sin prisas, al aire libre, donde podamos charlar y compartir anécdotas. La tarde ideal sería relajada, con una conversación tranquila o un juego de mesa, simplemente disfrutando del tiempo juntos. Al final, lo que hace especial cualquier día es la compañía y esos momentos que se quedan en la memoria.

Si tu mascota pudiera hablar, ¿qué crees que diría sobre ti?
Diría que soy alguien con quien puede estirar las patas y jugar a lo loco, aunque a veces se pregunte por qué paso tantas horas frente a una pantalla en lugar de lanzarle la pelota.

Alejandro es el claro ejemplo de cómo la tecnología y el sector pesquero pueden trabajar en perfecta sintonía. Si te ha gustado conocer su historia, no te pierdas las próximas entrevistas. ¡El equipo de Grupo CIE tiene mucho más que contar!
