Detrás de cada línea de código hay una persona, una historia y muchas horas de aprendizaje. En Grupo CIE creemos que el verdadero valor de nuestros proyectos nace de las personas que los hacen posible, por eso hoy queremos que conozcas a Iván Naranjo, uno de nuestros programadores.
En esta entrevista nos habla de cómo ha sido su primer año en la empresa, de los retos y satisfacciones de su día a día y de lo que le motiva tanto dentro como fuera de la pantalla. ¡Sigue leyendo para conocerle!
Llevas un poco más de 1 año en Grupo CIE, ¿cómo describirías este primer año? ¿Qué es lo que destacarías?
Este primer año ha sido todo un camino lleno de retos, he aprendido mucho, siento que he evolucionado como persona y en parte se lo debo a mis compañeros y compañeras de trabajo que me han ayudado y guiado para llegar hasta donde estoy. Destacaría sobre todo el buen trato que han tenido, desde el primer día me he sentido como en casa y eso ha ayudado a que me incorpore y evolucione como lo he hecho.

Formas parte de nuestro equipo de programadores, ¿qué parte de tu trabajo disfrutas más y cuál te supone un mayor reto?
Cuando más disfruto es cuando siento que realmente estoy aportando con mi trabajo, ya que me hace sentir realizado. Ya sea resolver una incidencia o crear algo nuevo, siempre me gusta la sensación de aportar.
La parte que me supone un mayor reto siempre es al principio de cada proyecto o tarea, el organizarme y planificar como voy a afrontar el problema. Por suerte es algo que estoy corrigiendo y se me esta dando mejor que cuando empecé.
Una parte importante de tu día a día es dar soporte y resolver incidencias, ¿cómo gestionas esas situaciones en las que un cliente necesita una solución rápida?
Con calma y cabeza. Creo que es una de las virtudes que tengo, que cuando hay que aportar una solución rápidamente me desenvuelvo bien. Personalmente, me gusta analizar y contextualizar el problema para poder pensar cuál es la mejor solución y a partir de ahí es cuando empiezo a solucionarlo.
Ya habrás podido comprobar que el sector pesquero tiene sus particularidades, ¿qué es lo que más te ha sorprendido desde que trabajas tan directamente con él?
Me gusta trabajar en este sector porque lo vivo bien de cerca. Yo soy de La Vila, que es un pueblo pesquero, y tiene mucha historia y me he podido acercar más y descubrir cómo funciona este mundo por dentro.
Lo que mas me ha sorprendido diría que es el funcionamiento de una lonja, pero más concretamente la subasta de pescado, que me ha hecho aprender cómo funciona el mercado.
Recientemente hemos lanzado Lonjas Management, proyecto del que has formado parte. ¿Cuál dirías que ha sido el mayor reto? ¿Y lo que más te ha gustado?
Todo el programa ha sido un reto, la verdad. Lanzar una aplicación de estas características nos ha supuesto muchos dolores de cabeza y nos han surgido problemas que, con el tiempo y esfuerzo suficientes, se han podido solucionar, pero que sin duda nos ha puesto a prueba y ha sido una gran satisfacción poder presentarlo finalmente.
Me siento orgulloso de haber podido colaborar y espero que a nuestros clientes también les guste el trabajo realizado porque esa es siempre mi intención.
Gracias a Lonjas Management habrás podido conocer mejor cómo funcionan las lonjas. ¿Crees que ha cambiado tu visión del sector después de esta experiencia?
Sin duda lo he visto con otros ojos, ya solo conocer todo el proceso desde que se pesca el pescado hasta que lo compramos en el supermercado me ha parecido impresionante, sobre todo porque yo prácticamente no conocía el sector y ha sido como descubrir un nuevo mundo para mí.
¿Hay alguna funcionalidad que hayas desarrollado o mejorado de la que estés especialmente orgulloso (tanto de Lonjas Management como de otros proyectos)?
Hay varias. Podría destacar una pantalla de análisis de datos que hace más sencillo e intuitivo el visualizado de datos para los clientes o el mismo diseño de la aplicación, que ha sido creado desde cero y le da un aire fresco al programa. Pero lo mas destacable diría que es la generación de facturas electrónicas, que me ha supuesto un gran esfuerzo y estoy orgulloso del resultado.
¿Qué dirías que es lo más gratificante de trabajar tan cerca del equipo y de los clientes a nivel técnico?
Lo más gratificante es que sabes que cualquier duda o problema que tengas, tienes la cercanía y la confianza como para poder preguntar y que te puedan ayudar. Pienso que es una parte muy importante y que agiliza mucho el trabajo.
¿Qué te llevó a elegir el mundo de la programación y qué es lo que te mantiene motivado dentro de él?
Desde pequeño siempre he estado interesado en los ordenadores. Me daban curiosidad y quería saber más sobre ellos, ya que los veía como un aparato sin límites. Esta curiosidad se mantuvo con los años, hasta el momento que tuve que decidir que estudiar y no tenía muchas dudas, así que investigué las distintas opciones y me decanté por la programación.
Lo que me mantiene motivado es que es un mundo que se actualiza constantemente y que te da la posibilidad de crear cosas fascinantes realmente. Si te imaginas algo, probablemente se pueda programar.
¿Cómo te gusta desconectar después de un día de trabajo?
Siempre he sido una persona de ordenadores y, sobre todo, de videojuegos. Es cierto que muchas veces no me apetece jugar porque siento que estoy todo el día delante de la pantalla, pero aún así es de mis mayores hobbies y llevo jugando desde bien pequeño.
Algo que hago más últimamente es ir a dar paseos largos con mi perro o escuchar música que me ayuda mucho a despejar la cabeza.
La experiencia de Iván refleja muy bien la forma de trabajar en Grupo CIE: aprendizaje continuo, trabajo en equipo y compromiso con aportar valor real a nuestros clientes. Historias como la suya nos recuerdan que detrás de cada proyecto hay personas con ganas de mejorar, asumir retos y seguir creciendo día a día.
